Qué son los requerimientos fitosanitarios y arancelarios, los Incoterms y los Límites Máximos de Residuos

Requerimientos fitosanitarios


Antecedentes

Todos los países aplican medidas para garantizar la inocuidad de los productos alimenticios destinados al consumo humano y para evitar la propagación de plagas o enfermedades entre los animales y los vegetales. Estas medidas sanitarias y fitosanitarias pueden adoptar muchas formas: pueden referirse a la necesidad de que los productos procedan de zonas libres de enfermedades, a la inspección de los mismos, a su tratamiento, a la aplicación de un enfoque de sistemas, al establecimiento de niveles máximos autorizados de residuos de plaguicidas, etc. Las medidas sanitarias (destinadas a proteger la salud de las personas y de los animales) y fitosanitarias (destinadas a preservar los vegetales) se aplican tanto a los artículos alimenticios de producción nacional o a las enfermedades locales de animales y vegetales como a los productos procedentes de otros países.


Introducción

El Manual contiene una interpretación del marco institucional y conceptual vigente, con los respectivos anexos donde se incluyen los acuerdos y las normas internacionales en las que se basa el comercio de los productos agrícolas y sus derivados. Estos acuerdos, generados por la Organización Mundial de Comercio (OMC), se alientan a que sean respetados y tenidos en cuenta por los países Miembros. EVITAR PROPAGACIÓN DE PLAGAS Y ENFERMEDADES

Este Manual se basa los "Principios generales y específicos de cuarentena fitosanitaria en relación con el comercio internacional", que permita reducir o eliminar el uso de medidas fitosanitarias injustificadas como barreras al comercio, en base a los acuerdos de la OMC, principalmente el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias y de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), que emite las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIMF)

Argentina es un país miembro de estos organismos internacionales y siendo el SENASA la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria (ONPF) que nos representa ante la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), aprobando junto con los otros 177 países miembros las Normas Internacionales para Medidas Fitosanitarias (NIFM) , que son aquellas que dan las bases técnicas a las acciones fitosanitarias internacionales.

Las obligaciones de acuerdo con la CIPF son coherentes con las del Acuerdo de MSF de la OMC y complementan al mismo y tienen como beneficio que:

- La mayoría de los países que mantienen relaciones comerciales y los miembros de la OMC principales son partes contratantes de la CIPF. - La adhesión a la CIPF aumenta la credibilidad de los sistemas fitosanitarios nacionales para los países que mantienen relaciones comerciales. - La participación permite una aportación directa y activa en los procesos de armonización mundial. - Se ofrecen oportunidades para relacionarse con el Comité de MSF de la OMC a través de la comunidad fitosanitaria.

Argentina además, a través del SENASA, integra el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE) que es la Organización Regional Protección Fitosanitaria (ONRF) en donde participan además Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Para quienes puedan tener interés en conocer como se integran los organismos internacionales mencionados y las normas legales que los crean, se adjuntan las mismas en el ANEXO, como así también las NIMFs que están vigentes.


Medidas Fitosanitarias
El comercio internacional de productos de origen vegetal implica un riesgo de introducción y de dispersión de plagas. Por tal motivo se establecen mecanismos que permitan agilizar el comercio internacional salvaguardando la sanidad vegetal de los países involucrados. Por ello y de acuerdo a las normas internacionales fitosanitarias, las ONPFs ejecutan actividades específicas para prevenir la introducción y/o propagación de plagas cuarentenarias y plagas no cuarentenarias reglamentadas de plantas y productos vegetales, promoviendo medidas apropiadas para combatirlas.

Esto lo logra por medio de la implementación de medidas fitosanitarias. Toda medida fitosanitaria es cualquier legislación reglamento o procedimiento oficial que tenga el propósito de prevenir la introducción y/o diseminación de plagas.

Estas medidas fitosanitarias deben ser: Consistentes con el riesgo, Técnicamente justificadas, Las menos restrictivas al comercio, No discriminatorias y Transparentes.

En base a esto cada país importador establece los requisitos fitosanitarios que se encontrarán en esta página y los países exportadores emiten el certificado fitosanitario que ampara la carga o la partida que se envía.

El objetivo del sistema de certificación de exportaciones es prevenir la diseminación de plagas cuarentenarias y plagas no cuarentenarias reglamentadas, hacia los países a los cuales se exportan plantas, productos vegetales y otros artículos reglamentados.

El procedimiento de certificación consiste en dar cumplimiento a los requisitos fitosanitarios establecidos por la ONPF del país importador; para lo cual, la ONPF del país exportador emite un certificado fitosanitario. Este documento oficial declara el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios de importación requeridos por el país de destino de los productos reglamentados que son potenciales vías de introducción de plagas de interés cuarentenario.

Contiene información suficiente para describir el envío que ampara y se limita únicamente a información de carácter fitosanitario. Previo a la emisión de este certificado se realiza la inspección fitosanitaria para asegurar el cumplimiento de los requisitos especificados por el país importador en el momento de la inspección. Su resultado positivo es la expedición de un certificado fitosanitario.


Requerimientos arancelarios

En los últimos años la revolución en la informática, las comunicaciones y el transporte ha intensificado el comercio entre los países; en forma paralela se han ido modificando las normas que rigen este comercio mundial.

Por lo general los países están tan ávidos de colocar sus excedentes productivos en los mercados internacionales como de colocar restricciones al ingreso de productos del exterior que pudieran causar daño a su propia producción e industria.

Por lo tanto implementan una serie de instrumentos que influyen en la política comercial; estas medidas llamadas arancelarias y para-arancelarias son los aranceles, contingentes a la importación, barreras no arancelarias (aftosa, mosca de los frutos, Licencias No Automáticas, etc.) y subvenciones a la exportación.

Una serie de términos son frecuentemente utilizados en el comercio exterior y sirven para interpretar los requisitos establecidos por los diferentes mercados. Algunos de estos conceptos son los siguientes:

Arancel: es un impuesto que el gobierno exige a los productos extranjeros con objeto de elevar su precio de venta en el mercado interior, y, así, proteger los productos nacionales para que no soporten la competencia de bienes más baratos. Puede adquirir variadas formas, como por ejemplo arancel específico, arancel ad-valorem y arancel mínimo.

Arancel ad-valorem: aquel impuesto que se expresa como porcentaje del valor de intermediación de un bien; por ejemplo, el arancel para exportar manzanas a México es de un 20 % sobre el valor CIF del producto.

Arancel específico: es aquel impuesto que se fija en un determinado valor por unidad de producto, por ejemplo el arancel específico para ingresar cebollas (0703.10.40) a Estados Unidos es de 3,1 ¢/kg.

Arancel mínimo: es una variante de los anteriores y está fijado como valor absoluto. En el caso de Canadá, las cerezas tienen un arancel de 5,64 ¢/kg., pero no menos que 8 %.

Contingentes a la importación: Son restricciones cuantitativas que los gobiernos imponen a la importación de determinados bienes extranjeros, es decir, se limita la cantidad que se puede importar de ciertos bienes, cualquiera que sea su precio.

Cupos: Es el trato preferencial para el comercio entre países, por medio del cual se determinan los volúmenes máximos que un país puede importar de un determinado producto, con un arancel preferencial, generalmente más bajo que el existente. Un ejemplo es el ajo que Argentina exporta a la Unión Europea, que goza de un arancel preferencial de 9,6 % con un cupo máximo de 19.000 toneladas.

Periodo de vigencia: las normas arancelarias generales o específicas tienen ciertos períodos de vigencia general, los que pueden ser alterados por el país importador. En algunos casos, los niveles arancelarios son fijados una vez al año; en otros casos la vigencia es más precaria y el arancel se puede cambiar dentro de un mismo año.

Barreras no arancelarias: son regulaciones administrativas que discriminan en contra de los bienes extranjeros y a favor de los nacionales. Por ejemplo las medidas fitosanitarias.

Subvenciones a la exportación: son ayudas a los fabricantes nacionales de determinados bienes que puedan exportarlos a precios menores y más competitivos.


El rol de la Organización Mundial del Comercio

A los efectos de minimizar los efectos de una política comercial cerrada por medidas arancelarias y para-arancelarias, los países firman acuerdos comerciales y forman parte de la Organización Mundial del Comercio - OMC. Por lo general los países, además de integrar la OMC, tiene diversos acuerdos comerciales firmados con terceros países ya sea en forma individual ó como integrante del algún bloque comercial para alivianar las trabas comerciales existentes y favorecer las exportaciones. La primera, la OMC es una iniciativa global con la participación de la mayoría de los países del mundo y la segunda, un enfoque más regional, que agrupa a países cercanos y que complementan sus capacidades productivas, comparten y amplían los mercados.


LOS INCOTERMS - TERMINOS EN COMERCIO INTERNACIONAL Son términos, de tres letras cada uno, que reflejan las normas de aceptación voluntaria por las dos partes —compradora y vendedora, acerca de las condiciones de entrega de las mercancías, productos. Se usan para aclarar los costos de las transacciones comerciales internacionales, delimitando las responsabilidades entre el comprador y el vendedor, y reflejan la práctica actual en el transporte internacional de mercancías.


¿Qué regulan los INCOTERMS?

Regulan cuatro aspectos básicos del contrato de compraventa internacional: la entrega de mercancías, la transmisión de riesgos, la distribución de gastos y los trámites de documentos aduaneros.

¿Qué está fuera de su regulación?

Las cláusulas internas de un contrato de compra y venta, la situación de la mercancía, el traspaso de propiedad, la garantía, la concreción de pago y el incumplimiento de compromisos del contrato de compra, entre otras.

Los INCOTERMS se agrupan en 4 categorías básicas:

• Término en E: EXW El vendedor pone las mercancías a disposición del comprador en los propios locales del vendedor; esto es, una entrega directa a la salida.

• Término en F: FCA, FAS y FOB Al vendedor se le encarga que entregue la mercancía a un medio de transporte elegido por el comprador; esto es, una entrega indirecta sin pago del transporte principal.

• Término en C: CFR, CIF, CPT y CIP El vendedor contrata el transporte, pero sin asumir el riesgo de pérdida o daño de la mercancía o de costos adicionales por los hechos sucedidos después de la carga y despacho; esto es, una entrega indirecta con pago del transporte principal. • Término en D: DAT, DAP y DDP

El vendedor soporta todos los gastos y riesgos necesarios para llevar la mercancía al país de destino; esto es una entrega directa a la llegada. Los costos y los riesgos se transmiten en el mismo punto, como los términos en E y los términos en F. Los términos en D no se proponen cuando el pago de la transacción se realiza a través de un crédito documentario, básicamente porque las entidades financieras no lo aceptan.

DAP es un Incoterm polivalente "flexible" y se puede usar en cualquier medio de transporte y en la combinación de todos ellos.


DEFINICIONES DE LOS TÉRMINOS 2010

Grupo E – Entrega directa a la salida

EXW

Ex Works. En fábrica. Lugar convenido.

El vendedor pone la mercancía a disposición del comprador en sus instalaciones: fábrica, almacén, etc. Todos los gastos a partir de ese momento son por cuenta del comprador.

El incoterm EXW se puede utilizar con cualquier tipo de transporte o con una combinación de ellos (conocido como transporte multimodal). Es decir el proveedor se encarga de la logística y el traslado necesario para que el comprador tenga el suministro del producto en el mismo lugar donde desempeña la tarea productiva.


Grupo F – Entrega indirecta, sin pago del transporte principal

FAS

Free Alongside Ship. Libre al costado del buque (puerto de carga convenido).

El vendedor entrega la mercancía en el muelle pactado del puerto de carga convenido; esto es, al lado del barco. El incoterm FAS es propio de mercancías de carga a granel o de carga voluminosa porque se depositan en terminales del puerto especializadas, que están situadas en el muelle.

El vendedor es responsable de las gestiones y costos de la aduana de exportación

El incoterm FAS sólo se utiliza para transporte en barco, ya sea marítimo o fluvial.

FOB

Free On Board. Libre a bordo (puerto de carga convenido)

El vendedor entrega la mercancía sobre el buque. El comprador se hace cargo de designar y reservar el transporte principal (buque)

El incoterm FOB es uno de los más usados en el comercio internacional. Se debe utilizar para carga general (bidones, bobinas, contenedores, etc.) de mercancías, no utilizable para granel.

El incoterm FOB se utiliza exclusivamente para transporte en barco, ya sea marítimo o fluvial.

FCA

Free Carrier. Libre transportista (lugar convenido).

El vendedor se compromete a entregar la mercancía en un punto acordado dentro del país de origen, que pueden ser los locales de un transitario, una estación ferroviaria... (este lugar convenido para entregar la mercancía suele estar relacionado con los espacios del transportista). Se hace cargo de los costos hasta que la mercancía está situada en ese punto convenido; entre otros, la aduana en el país de origen.

El incoterm FCA se puede utilizar con cualquier tipo de transporte: transporte aéreo, ferroviario, por carretera y en contenedores/transporte multimodal. Sin embargo, es un incoterm poco usado.

Grupo C – Entrega indirecta, con pago del transporte principal

CFR

Cost and Freight. Costo y flete (puerto de destino convenido)

El vendedor se hace cargo de todos los costos, incluido el transporte principal, hasta que la mercancía llegue al puerto de destino. Sin embargo, el riesgo se transfiere al comprador en el momento que la mercancía se encuentra cargada en el buque, en el país de origen. Se debe utilizar para carga general, que no se transporta en contenedores; tampoco es apropiado para los graneles.

El incoterm CFR sólo se utiliza para transporte en barco, ya sea marítimo o fluvial.

CIF

Cost, Insurance and Freight. Costo, seguro y flete (puerto de destino convenido).

El vendedor se hace cargo de todos los costos, incluidos el transporte principal y el seguro, hasta que la mercancía llegue al puerto de destino. Aunque el seguro lo ha contratado el vendedor, el beneficiario del seguro es el comprador.

Como en el incoterm anterior, CFR, el riesgo se transfiere al comprador en el momento que la mercancía se encuentra cargada en el buque, en el país de origen. El incoterm CIF es uno de los más usados en el comercio internacional porque las condiciones de un precio CIF son las que marcan el valor en aduana de un producto que se importa. Se debe utilizar para carga general o convencional.

El incoterm CIF es exclusivo del medio marítimo.

CPT

Carriage Paid To. Transporte pagado hasta (lugar de destino convenido).

El vendedor se hace cargo de todos los costos, incluido el transporte principal, hasta que la mercancía llegue al punto convenido en el país de destino. Sin embargo, el riesgo se transfiere al comprador en el momento de la entrega de la mercancía al transportista dentro del país de origen. El incoterm CPT se puede utilizar con cualquier modo de transporte incluido el transporte multimodal (combinación de diferentes tipos de transporte para llegar a destino).

CIP

Carriage and Insurance Paid. Transporte y seguro pagados hasta lugar de destino convenido.

El vendedor se hace cargo de todos los costos, incluidos el transporte principal y el seguro, hasta que la mercancía llegue al punto convenido en el país de destino. El riesgo se transfiere al comprador en el momento de la entrega de la mercancía al transportista dentro del país de origen. Aunque el seguro lo ha contratado el vendedor, el beneficiario del seguro es el comprador.

El incoterm CIP se puede utilizar con cualquier modo de transporte o con una combinación de ellos (transporte multimodal)

Grupo D – Entrega directa en la llegada

DAT

Delivered At Terminal. Entregado en terminal (puerto de destino convenido).

El incoterm DAT se utiliza para todos los tipos de transporte. El vendedor se hace cargo de todos los costos, incluidos el transporte principal y el seguro (que no es obligatorio), hasta que la mercancía es descargada en la terminal convenida. También asume los riesgos hasta ese momento.

El concepto terminal es bastante amplio e incluye terminales terrestres y marítimas, puertos, aeropuertos, zonas francas, etc.): por ello es importante que se especifique claramente el lugar de entrega de la mercancía y que este lugar coincida con el que se especifique en el contrato de transporte.

DAP

Delivered At Place. Entregado en un punto (lugar de destino convenido).

El Incoterm DAP se utiliza para todos los tipos de transporte.

El vendedor se hace cargo de todos los costos, incluidos el transporte principal y el seguro (que no es obligatorio) pero no de los costos asociados a la importación, hasta que la mercancía se ponga a disposición del comprador en un vehículo listo para ser descargado. También asume los riesgos hasta ese momento.

DDP

Delivered Duty Paid. Entregada derechos pagados (lugar de destino convenido).

El vendedor paga todos los gastos hasta dejar la mercancía en el punto convenido en el país de destino. El comprador no realiza ningún tipo de trámite. Los gastos de aduana de importación son asumidos por el vendedor. El tipo de transporte es polivalente/multimodal

LÍMITES MÁXIMOS DE RESIDUOS (LMR)

¿Por qué quedan residuos de plaguicidas en los vegetales?

Cuando un plaguicida es aplicado sobre el vegetal, cantidades de este plaguicida se depositan en él, pudiendo ser absorbidas o quedar en su superficie. Cuando los plaguicidas son aplicados al suelo, pueden ser absorbidos por la planta.

Estas cantidades iniciales o depósito inicial que queda de un plaguicida como consecuencia de su aplicación, se reduce a medida que transcurren los días desde que se aplicó hasta que se consume. A esta porción menor de plaguicida se la llama residuo.

¿Los vegetales frescos pueden contener residuos de plaguicidas?

Sí, es posible aunque no en todos los casos. Es normal que el uso de un plaguicida deje pequeñas cantidades en los vegetales sobre los cuales se aplica o, si son aplicados al suelo, una planta puede absorberlos.

En ocasiones, la reducción de ese residuo es tal que no quedan cantidades que se puedan detectar con equipos modernos de análisis. Podría decirse que no quedan residuos. Sin embargo, es posible que una pequeña cantidad de residuo persista en el alimento al momento de ser consumido sin que ello represente un peligro para la salud.

¿Se pueden consumir los alimentos que contienen residuos?

Si, una de las consecuencias del uso de plaguicidas en la producción agropecuaria es la presencia de un residuo del plaguicida en el alimento al momento de ser consumido, sea vegetal, animal o derivado de alguno de ellos. Esto es un hecho conocido y por eso se lo toma en cuenta cuando se autoriza el uso de todo plaguicida.

Los procedimientos de evaluación que se siguen para concluir en la aprobación o rechazo de la aprobación de un producto fitosanitarios contemplan el residuo que puede quedar en el alimento. Por eso, el SENASA, después de ensayos regulados y evaluaciones exhaustivas, determina la cantidad máxima que se puede tolerar de un plaguicida en un alimento de modo que no produzca ningún daño a la salud de quien lo consume. Esa cantidad máxima se regula por norma y se conoce como límite máximo de residuo (LMR).

¿Quién o cuál es la institución que autoriza el uso de un plaguicida?

El SENASA es el responsable de tal autorización.

¿Qué es un LMR?

Es la cantidad máxima de residuo de un plaguicida permitida legalmente en un alimento, siempre establecido para cada combinación individual alimento/plaguicida y dentro de márgenes seguros para la salud humana. Es decir que una persona puede consumir un alimento todos los días de su vida con un nivel de residuos igual o menor a los LMR de plaguicidas establecidos y no le producirá un efecto perjudicial o daño a su salud.

¿Cómo se establece un LMR?

El establecimiento de un LMR se basa en tres aspectos fundamentales: la práctica agrícola con la cual se utiliza el plaguicida (denominada Buena Práctica Agrícola–BPA-); la toxicidad del plaguicida que indica el peligro y la ingesta o dieta por parte del consumidor de un alimento que puede contener residuo del plaguicida, lo que determina el grado de exposición de un consumidor a ese plaguicida.

Extensos estudios y datos sobre los productos fitosanitarios son destinados para la evaluación de su toxicidad.

De este modo se dispone de la información de toxicidad aguda, estudios de alimentación a corto plazo, estudios de alimentación a largo plazo y estudios bioquímicos (cómo se absorbe, cómo se distribuye en el cuerpo, cómo se elimina, cuánto tiempo persiste en el organismo y el ambiente, cómo se metaboliza y que resulta de su metabolización, entre otros).

Además, se necesitan estudios sobre efectos específicos, como carcinogenicidad, reproducción, teratogenicidad y, para algunos compuestos, neurotoxicidad.

¿Qué normativa se aplica?

Quienes soliciten un registro y la autorización de comercialización y uso de un producto fitosanitario en nuestro país, debe cumplir con lo que exige la Resolución ex SAGPYA Nº 350/99, la que, a su vez, reglamenta otras normas de orden superior como lo son los decretos Ley Nº 3489/58 y Nº 5769/59.

Los LMR establecidos se encuentran en la Resolución SENASA Nº 934/10 y en la Resolución SENASA Nº 608/12.

¿Por qué todos los países no tienen los mismos LMR?

Existen variados motivos por los cuales hay diferencias entre los LMR de diferentes países. Entre las motivaciones se encuentran las cuestiones técnicas o científicas y aquellas que son de orden comercial y nada tienen que ver con la protección del ambiente o de la salud de la población.

Las que se deben al primer grupo, técnicas y científicas, resultan obvias al analizar los tres aspectos fundamentales en los que se basa el establecimiento de los LMR que fueron mencionados anteriormente: la práctica agrícola; la toxicidad del plaguicida y la ingesta o dieta por parte del consumidor de un alimento.

¿Qué ocurre cuando un residuo supera un LMR?

Como los LMR basados en las Buenas Prácticas Agrícolas son generalmente inferiores a los que podrían basarse en datos toxicológicos (IDA y DRfA) ya que de ese modo se logra un nivel de protección mayor al consumidor, cuando un residuo supera un LMR no significa que el alimento que lo contiene sea dañino para la salud o no apto para el consumo o "envenene" a quien consuma ese alimento.

Debido al amplio margen de seguridad que se toma para el establecimiento de un LMR, la superación de éstos en la mayoría de los casos no constituye riesgo para la inocuidad alimentaria, sino el incumplimiento de la práctica agrícola recomendada y la infracción a una norma técnica y administrativa. Es decir, sería la consecuencia de una "mala práctica agrícola".

No obstante podrían presentarse situaciones ocasionales en las que el exceso al LMR representaría un riesgo para el consumidor cuando el nivel del residuo del plaguicida encontrado sea de una magnitud que supere significativamente al LMR establecido.

Para establecer este riesgo se requiere aplicar, a cada caso detectado, una metodología de uso internacional que permite evaluar el riesgo de un consumidor cuando se expone al residuo de plaguicida encontrado.

¿Quién es el responsable de aplicar los plaguicidas?

El productor agropecuario es el responsable de aplicar los plaguicidas para poder luchar contra las plagas y enfermedades que afectan a su cultivo tomando los recaudos para asegurar un uso seguro y responsable de los agroquímicos, bajo el concepto de las buenas prácticas de aplicación, las que se indican en las etiquetas de los envases de los productos fitosanitarios.

¿Se usan plaguicidas no autorizados?

Si, es una mala práctica agrícola recurrente que algunos agricultores apliquen plaguicidas que no están autorizados para la especie o cultivo donde lo aplican. A esto se lo denomina desvío de uso o uso no autorizado, pero no significa que se aplicó un producto prohibido.

Significa que por razones económicas, mal asesoramiento, desconocimiento, etc., utilizó el plaguicida que tenía disponible en ese momento, que está autorizado para otra especie.

¿Dónde se realizan los análisis de residuos de los alimentos?

Un aspecto importante es la cuestión de los laboratorios que realizan los análisis de las muestras para determinar la presencia de residuos de plaguicidas. Para que un resultado analítico reúna las condiciones de confianza necesarias, debe cumplir con requisitos y normas de calidad de nivel y reconocimiento internacional que, en nuestro país son auditadas y acreditadas por el Organismo Argentino de Acreditación.

El SENASA cuenta con un laboratorio de referencia en la materia, que cumple con las normas de calidad internacional y a su vez, administra y audita la Red Nacional de Laboratorios, enmarcados en los mismos conceptos de calidad citados.

Las altas exigencias en materia de calidad de gestión que se deben cumplir en el marco de las normas de reconocimiento internacional, limita la cantidad de laboratorios capaces de realizar análisis confiables y como consecuencia de ello, la cantidad de análisis y muestras a ser extraídas.

Aún así, se alcanzan a cubrir la cantidad de determinaciones necesarias para cumplir con los objetivos de los programas de monitoreo ejecutados, analizándose las muestras en los laboratorios de la Red Nacional y en el propio SENASA.

¿Existen otras autoridades responsables?

No sólo el SENASA adopta medidas y ejerce su competencia sobre el problema de los residuos en alimentos.

Para verificar si se cumple con la buena práctica agrícola existe un Sistema Nacional de Control de Alimentos, integrado por el Estado nacional y sus órganos de control como el Instituto Nacional de Alimentos (INAL) y el SENASA, las provincias y los municipios a través de sus órganos competentes.

Incluso los gobiernos provinciales preocupados por la problemática de los plaguicidas, han creado y puesto en aplicación sus propias leyes de agroquímicos. Excepto la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tierra del Fuego y La Rioja, todas las demás provincias cuentan con su propia ley y con su autoridad de aplicación.

Los municipios son responsables por la higiene e inocuidad de los alimentos que se expenden para el consumo humano.

En el Manual se incluyen los links que contienen esta información para Argentina en la página del SENASA o ISCAMEN, para el resto del mundo hay varios links de libre acceso específicos por cada país y además hay un link para Europa. También está el link del CODEX ALIMENTARIUS, cuyos LMRs son utilizados por aquellos países que no lo tienen establecido específicamente.